Cambio demográfico en Colombia y exposición asimétrica del Quindío
Lectura territorial del ESPE núm. 112 del Banco de la República · Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario · Corte a septiembre de 2026
Fuente principal y crédito. Banco de la República, Ensayos sobre Política Económica (ESPE), núm. 112, septiembre de 2026, Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia. Coordinación de Juliana Jaramillo-Echeverri y autoría de Karina Acosta, Olga Lucía Acosta, Oscar Avila-Montealegre, Jhorland Ayala-García, Jaime Alfredo Bonet, Jesús Botero, Luz A. Florez, Daniela Gallo, Luis Armando Galvis-Aponte, Karelys Guzman-Finol, Eduardo Amaral Haddad, Ana María Iregui-Bohórquez, David Camilo López, Ligia Alba Melo-Becerra, Juan J. Ospina-Tejeiro, Andrea Otero-Cortes, Julián Parra-Polanía, Gerson Javier Perez-Valbuena, Jose Pulido, Charles Rahal, María Teresa Ramírez-Giraldo, Mario A. Ramos-Veloza, Jorge Leonardo Rodríguez y Shadia Zardibia. Las opiniones, errores u omisiones son responsabilidad de los autores y no reflejan la opinión del Banco de la República ni de su Junta Directiva.
Nota metodológica
Este panel reorganiza los resultados publicados por el Banco de la República en el ESPE núm. 112, cuyas estimaciones se apoyan en los censos de 2005 y 2018 y en las proyecciones poblacionales del DANE de 2025, en las Estadísticas Vitales, en el World Population Prospects 2024 y en un modelo de equilibrio general computable propio de los autores. Las cifras de los cuadros y gráficos citados se transcriben tal como aparecen en el documento, con indicación de página en cada figura. Las magnitudes derivadas, entre ellas la tasa de dependencia departamental, el promedio simple de los 33 territorios, las diferencias en puntos porcentuales, el dato de matrícula de 2024 (9,4 millones, obtenido al sumar 6,3 millones y 3,1 millones) y los componentes del costo pensional de 2100, son cálculos del Observatorio y no aparecen como tales en el ESPE. El documento no reporta cifras para Armenia ni para el total nacional en el Cuadro 6, de manera que la comparación territorial se hace entre el Quindío, Caldas, Risaralda y Tolima, que conforman la RAP Eje Cafetero según la convención de los paneles anteriores del Observatorio, algunos departamentos de referencia y el promedio simple de los 33 territorios. Los escenarios de fecundidad y mortalidad son ejercicios contrafactuales de sensibilidad y no pronósticos oficiales, y los resultados fiscales suponen que la reforma pensional de la Ley 2381 de 2024 entra en vigencia; el propio ESPE informa que el 25 de agosto de 2026 la Corte Constitucional avaló la mayor parte de la reforma y fijó el 1 de abril de 2027 como fecha de entrada en vigencia (p. 57, nota 37), por lo que las cifras deben leerse como órdenes de magnitud.
Introducción y contexto
Colombia atraviesa una transición demográfica más veloz que la de sus pares de la región. Según el ESPE núm. 112 del Banco de la República, el crecimiento poblacional pasó de cerca de 3 % en los años sesenta a cerca de 1 % en años recientes, la fecundidad cayó por debajo del nivel de reemplazo desde comienzos del siglo XXI y en 2024 se registraron alrededor de 450.000 nacimientos, un 12 % menos que en 2023. Entre los censos de 2005 y 2018 la población de 0 a 14 años se redujo de cerca de 13 a alrededor de 10 millones, mientras que la de más de 60 años aumentó de menos de 4 a casi 6 millones (Jaramillo-Echeverri et al., 2026, pp. 5, 10 y 67).
Los autores estiman que este cambio compromete tres frentes de interés directo para una secretaría de hacienda territorial. El primero es el crecimiento de largo plazo, pues el crecimiento de estado estacionario que el Banco incorporó a sus modelos de pronóstico en 2025 se ubicó en 2,65 % y tendería a valores cercanos a 1,4 o 1,5 % en las dos décadas siguientes. El segundo es la provisión de bienes públicos, ya que la menor matrícula libera recursos en educación mientras el envejecimiento presiona el gasto en salud y en pensiones. El tercero es la sostenibilidad fiscal del Gobierno Nacional Central, cuya deuda llegaría a 156,5 % del PIB en 2070 en el escenario base y en ausencia de reformas. Este panel traslada esos resultados al Quindío a partir del único desglose departamental de la estructura etaria que publica el documento, el Cuadro 6.
Guía de lectura del panel
El panel sigue el hilo argumental del ensayo. Tras esta presentación, el Resumen concentra las cifras centrales y los puntos clave. La pestaña de Fecundidad documenta la convergencia entre la fecundidad observada y la deseada, la de Territorio compara la estructura etaria del Quindío con la de los demás departamentos, la de Escenarios y macro presenta las trayectorias de población, crecimiento y finanzas del Gobierno Nacional Central, la de Bienes públicos traduce esas trayectorias a educación, salud y pensiones, y la de Políticas y fiscal recoge las medidas de mitigación que los autores simulan. La pestaña de Interpretación territorial es el aporte propio del Observatorio, pues aterriza los resultados nacionales en los canales de transmisión hacia Armenia y el Quindío, mientras que la última reúne las referencias y los créditos. El botón de la esquina superior derecha alterna entre modo oscuro y modo claro sin perder las selecciones realizadas.
Conviene precisar los límites de la lectura. El Cuadro 6 del ESPE desagrega por departamentos y no por municipios, de modo que Armenia se interpreta a través del Quindío, y tampoco reporta totales nacionales, por lo cual la referencia agregada es un promedio simple de los 33 territorios que no equivale al total del país. Las cifras de escenarios macroeconómicos y fiscales corresponden al agregado nacional y no admiten desagregación territorial directa, de manera que su traslado al Quindío se apoya en canales indirectos, como el costo de las transferencias, la presión sobre el gasto en educación y salud y la composición etaria de la demanda local, sin que el ESPE cuantifique esos efectos para el departamento.
Resumen
Cifras centrales del ESPE núm. 112 y de su lectura territorial para el Quindío
≈450.000
nacimientos en 2024, un 12 % menos que en 2023
ESPE, p. 10
1,1 frente a 1,8
hijos por mujer en 2024 según estadísticas vitales del DANE frente a la ENDS 2025
ESPE, pp. 8 y 22
2,65 %
crecimiento de estado estacionario en 2025, con tendencia a cerca de 1,4 % en dos décadas
ESPE, pp. 37 y 38
6,3 M
estudiantes en 2050 en el escenario base, 3,1 millones menos que en 2024
ESPE, p. 47
10,4 %
del PIB en gasto en salud en 2070, frente a 5,6 % en 2025
ESPE, p. 56
156,5 %
del PIB en deuda del GNC en 2070 sin reformas, frente a 61,2 % en 2025
ESPE, p. 63
17,7 %
de población de 0 a 14 años en el Quindío en 2018, la menor entre 33 territorios
Cuadro 6, p. 25
23,7 %
de población de 65 años o más en el Quindío en 2050, la mayor entre 33 territorios
Cuadro 6, p. 25
Puntos clave
La fecundidad observada en zona rural pasó de 3,8 hijos por mujer en 1990 a 1,9 en 2025, y la brecha frente a la fecundidad deseada se cerró de 1,1 a 0,1 hijos, lo que sugiere que la caída actual refleja preferencias y no restricciones de acceso.
Las estadísticas vitales del DANE ubican la fecundidad de 2024 en 1,1 hijos por mujer, mientras que la ENDS 2025 la sitúa cerca de 1,8, una discrepancia que los autores tratan como fuente de incertidumbre en toda proyección.
En el Quindío la población de 65 años o más pasaría de 7,6 % en 2005 a 12,8 % en 2018 y a 23,7 % en 2050, la mayor proporción entre los 33 territorios en 2018 y en 2050.
La tasa de dependencia del Quindío, calculada por el Observatorio, cayó de 55,4 a 43,9 entre 2005 y 2018 y volvería a 52,5 en 2050, frente a un promedio simple de 46,9.
Sin reformas, el gasto primario del GNC subiría de 17,2 % a 24,8 % del PIB entre 2025 y 2070 y el balance primario pasaría de menos 3,5 % a menos 7,3 %.
El gasto en salud pasaría de 5,6 % a 10,4 % del PIB y el costo pensional del pilar contributivo llegaría a 8 % del PIB en 2075 y a cerca de 16 % en 2100, tras el agotamiento del fondo de ahorro hacia 2072.
Un aumento de 0,6 puntos porcentuales en el crecimiento de la productividad total de los factores neutralizaría en lo fundamental el deterioro fiscal, y el conjunto de las cinco políticas simuladas reduciría la deuda de 2070 a 21,8 % del PIB.
Fecundidad y convergencia con las preferencias reproductivas
El Cuadro 1 del ESPE compara la fecundidad observada con la deseada a partir de las Encuestas Nacionales de Demografía y Salud. En 1990 las mujeres rurales tenían 3,8 hijos frente a 2,7 que decían desear, una brecha de 1,1, y las urbanas 2,5 frente a 2,1. Para 2025 la brecha es de 0,1 en zona rural y nula en zona urbana, con una fecundidad observada de 1,9 hijos en la primera y de 1,8 en la segunda. Los autores interpretan esta convergencia como evidencia de que la caída de la fecundidad es generalizada entre grupos educativos y territoriales y de que las mujeres de menor escolaridad ya no tienen más hijos de los que desean. La implicación de política es que los incentivos monetarios a la natalidad tienen efectos modestos y transitorios en la literatura revisada, y que las licencias parentales, la flexibilidad laboral y el cuidado infantil resultan más efectivos para conciliar trabajo y familia (pp. 10 y 20).
Persiste, además, una discrepancia de medición que condiciona cualquier proyección. Las estadísticas vitales del DANE indican 1,1 hijos por mujer en 2024, y la ENDS 2025 estima cerca de 1,8. Los autores advierten que incluso la comparación entre los nacimientos registrados y los proyectados por el DANE muestra diferencias sustanciales (p. 22), por lo que los escenarios de población se presentan como un abanico y no como una trayectoria única.
Figura 1
Tasa global de fecundidad observada por zona, 1990 a 2025
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 1, p. 11), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) sobre las Encuestas Nacionales de Demografía y Salud (ENDS).
Figura 2
Brecha entre fecundidad observada y deseada por zona, 1990 a 2025
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 1, p. 11), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) sobre las Encuestas Nacionales de Demografía y Salud (ENDS). La brecha se calcula como fecundidad observada menos fecundidad deseada.
Figura 3
Tasa global de fecundidad observada por nivel educativo de la madre, 1990, 2005 y 2010
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 1, p. 11), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) sobre las Encuestas Nacionales de Demografía y Salud (ENDS). No se grafican 2015, cuya información se agrupa en dos niveles educativos, ni 2025, cuya desagregación el ESPE indica que no fue publicada.
Estructura etaria territorial. Quindío frente al Eje Cafetero y el país
El Cuadro 6 del ESPE distribuye la población de cada departamento en tres grupos de edad para los censos de 2005 y 2018 y para la proyección DANE de 2050. El Quindío llegó a 2018 con la menor proporción de población de 0 a 14 años entre los 33 territorios (17,7 %) y con la mayor proporción de 65 años o más (12,8 %), y hacia 2050 estos valores pasarían a 10,7 % y 23,7 %, de modo que solo Bogotá tendría menos menores (10,0 %) y ningún territorio tendría más adultos mayores. Caldas, con 23,0 %, y Risaralda, con 22,0 %, siguen trayectorias similares, mientras que Tolima llegaría a 20,0 %. La tasa de dependencia del Quindío, calculada por el Observatorio como la suma de menores y mayores sobre la población de 15 a 64 años, descendió de 55,4 a 43,9 personas por cada 100 en edad de trabajar entre 2005 y 2018 y volvería a 52,5 en 2050, cuarta más alta entre los 33 territorios, frente a un promedio simple de 46,9.
El territorio elegido en el filtro principal gobierna toda la sección, pues define la serie destacada del gráfico de líneas, la primera fila de la tabla, la composición por edad, la barra resaltada del ranking y las cuatro cifras de la franja de lectura rápida. Los demás controles permiten cambiar el indicador y el año del ranking, activar o desactivar los territorios de comparación, y limitar el ranking a los territorios seleccionados. El ESPE señala que el patrón centro periferia se invertirá hacia 2050, pues los departamentos periféricos alcanzarían más de 80 % de población en edad de trabajar mientras la región Andina se mantendría cerca de 65 % (p. 28), lo que explica que el Quindío pase de estar entre los cinco territorios con mayor proporción de población en edad de trabajar en 2018 a ocupar el lugar 30 en 2050.
Territorios de comparación
Lectura rápida de Quindío
Figura 4
Evolución del indicador seleccionado en el Quindío y territorios de comparación, 2005, 2018 y 2050
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 6, p. 25), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) y DANE (censos 2005 y 2018; proyecciones poblacionales 2025). Las etiquetas se muestran solo para el territorio principal para evitar solapamientos y los valores de los demás territorios están en la Tabla 1 y en la información emergente.
Tabla 1
Indicador
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 6, p. 25), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) y DANE (censos 2005 y 2018; proyecciones poblacionales 2025). El promedio simple pondera igual a los 33 territorios y no equivale al total nacional.
Figura 5
Composición por grandes grupos de edad del territorio seleccionado, 2005, 2018 y 2050
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 6, p. 25), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) y DANE (censos 2005 y 2018; proyecciones poblacionales 2025).
Figura 6
Ranking departamental del indicador demográfico seleccionado
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 6, p. 25), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) y DANE (censos 2005 y 2018; proyecciones poblacionales 2025). La tasa de dependencia y el promedio simple de los 33 territorios fueron calculados por el Observatorio. Barras en verde para Caldas, Risaralda y Tolima (RAP Eje Cafetero), en amarillo para el Quindío y en verde claro, con el nombre en negrita, para el territorio principal cuando es distinto del Quindío.
Escenarios de población y efectos macroeconómicos
Los autores construyen dos escenarios contrafactuales con el método de componentes de cohortes, uno sin cambio demográfico, que mantiene la fecundidad departamental de 2018 y las tasas de mortalidad constantes, y otro de cambio acelerado, en el que la fecundidad converge en cinco años a la proyectada por el DANE para 2024 menos 0,2 hijos por mujer y la mortalidad mejora con un horizonte de diez años. Ambos se comparan con la proyección del DANE de julio de 2025 y con la de Naciones Unidas (Cuadro 5, p. 21). Como la estructura por edades actual todavía contiene cohortes numerosas en edad reproductiva, las diferencias en el tamaño total de la población se materializan de forma gradual, pero sus efectos sobre la matrícula, el aseguramiento en salud y el gasto pensional son inmediatos y de gran magnitud (pp. 22 y 23).
Figura 7
Matrícula del sistema educativo, transición a media, según escenario de población
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Gráfico 24, pp. 47 y 49), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) (SIMAT y proyecciones DANE). El dato de 2024 (9,4 millones) es un cálculo del Observatorio que suma los 6,3 millones proyectados para 2050 y los 3,1 millones de reducción que reporta el ESPE.
Figura 8
Hogares pensionados en la población y en el consumo total según escenario
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Sección 3.2, p. 40), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026). Pensionados son mujeres de 57 años o más y hombres de 62 años o más. Los valores de consumo de 2050 en los escenarios base y sin cambio se reportan como cerca de 20 %.
En el plano macroeconómico, el envejecimiento reduce el crecimiento de estado estacionario de 2,65 % en 2025, con un aporte de 1,57 % de la productividad laboral y de 1,08 % del factor trabajo, a cerca de 1,4 % en dos décadas, y a 1,0 % si el cambio demográfico se acelera (pp. 37 y 38). El texto de la introducción redondea el valor de 2045 en 1,5 %, de modo que la lectura prudente es un rango entre 1,4 y 1,5 %. Además, los hogares pensionados pasarían de representar 10 % del consumo en 2018 a cerca de 20 % en 2050, lo que atenúa la respuesta de la economía a los choques, pues ante un choque de política monetaria la producción responde alrededor de 20 % más en la economía menos envejecida (pp. 40 y 46). Para el Banco Central esto implica que la transmisión de la tasa de interés sería menos potente y que podrían requerirse ajustes más amplios para lograr el mismo efecto sobre la inflación.
Figura 9
Crecimiento de estado estacionario de la economía colombiana
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Gráfico 17, pp. 37 y 38), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026). El ESPE reporta valores cercanos a 1,4 % en la sección 3.1 y a 1,5 % en la introducción para el escenario base al final del horizonte de 20 años.
El resultado fiscal es el más sensible. En el escenario base el gasto primario del GNC sube de 17,2 % a 24,8 % del PIB entre 2025 y 2070, el balance primario pasa de menos 3,5 % a menos 7,3 %, las transferencias pensionales aumentan de 3,8 % a 5,4 % y el spread de la deuda se duplica de 3,1 % a 6,0 %. El escenario sin cambio demográfico arroja un déficit primario de 4,0 % y una deuda de 106,6 %, mientras que el de cambio rápido llega a 162,9 %. Los autores explican que el déficit primario de 2070 es similar en el escenario base y en el rápido, pero la deuda es mayor en este último porque el deterioro ocurre antes y se acumula durante más años (Cuadro 9, p. 62).
Figura 10
Gasto primario del Gobierno Nacional Central por escenario demográfico
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 9, p. 62), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026).
Figura 11
Balance primario del Gobierno Nacional Central por escenario demográfico
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 9, p. 62), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026).
Figura 12
Saldo de deuda del Gobierno Nacional Central por escenario demográfico
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 9, p. 62), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026).
Educación, salud y pensiones
Educación
En educación, la proyección base indica que la matrícula de transición a media caería a 6,3 millones de estudiantes en 2050, 3,1 millones menos que en 2024, con 9,5 millones si no hubiera cambio demográfico y 4,7 millones, cerca de la mitad del nivel de 2024, si el cambio se acelera (pp. 47 y 49). Como el SGP de educación se distribuye en función del número de estudiantes matriculados, los autores analizan dos reglas de ajuste. Si el SGP se mantiene en 2,5 % del PIB, la asignación por estudiante subiría a 20,9 millones de pesos constantes de 2025 en el escenario base y a 27,7 millones en el rápido. Si en cambio se mantiene el gasto real por estudiante en cerca de 6 millones, el SGP de educación caería a 0,72 % del PIB en el escenario base y a 0,54 % en el rápido (Gráfico 25, p. 49). Con una relación de 21 estudiantes por docente serían necesarios cerca de 244.000 docentes oficiales en 2050, con descensos de 172.668 a 111.099 en la región Andina y de 105.593 a 77.214 en la Caribe (pp. 50 y 51). Un escenario integral de mayor cobertura, calidad docente, alimentación escolar e infraestructura ubicaría el gasto educativo en 1,68 % del PIB en 2050, 0,8 puntos porcentuales por debajo del nivel de 2025 (p. 52).
Figura 13
SGP de educación en 2050 según escenario, como porcentaje del PIB
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Gráfico 25, p. 49), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026).
Figura 14
Asignación anual por estudiante en 2050 según escenario, millones de pesos constantes de 2025
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Gráfico 25, p. 49), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026). Pesos constantes de 2025. El ESPE reporta 5,9 millones de pesos en el texto y 5.983.404 en el gráfico para la asignación real constante, y se usa el valor del gráfico.
Figura 15
Docentes oficiales necesarios para mantener 21 estudiantes por docente
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Gráfico 27, pp. 50 y 51), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) (SIMAT y proyecciones DANE).
Salud
En salud, la UPC aumenta con la edad de los afiliados, de modo que el factor de costo etario ponderado pasaría de 1,149 en 2025 a 1,666 en 2070 en el escenario base, un incremento de 45 %, y a 1,762 si el cambio es rápido. El gasto total del sistema pasaría de 5,6 % a 10,4 % del PIB y su balance, que debe cubrir el GNC, de menos 3,5 % a menos 7,6 %. Los tres escenarios convergen en el gasto total, pero por vías distintas, pues sin cambio demográfico lo explica el mayor número de afiliados y con cambio rápido lo explica el envejecimiento. El número de afiliados alcanzaría un máximo de 55,6 millones en 2043 en el escenario base y descendería a 50,1 millones en 2070, frente a 43,5 millones en el rápido (Cuadro 8, pp. 54 y 55).
Figura 16
Gasto total y balance del sistema de salud por escenario
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 8, p. 54), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) (modelo de equilibrio general computable).
Pensiones
En pensiones, la reforma de la Ley 2381 de 2024 se descompone en tres pilares. El solidario costaría inicialmente cerca de 0,35 % del PIB y bajaría hacia 0,15 %, el semicontributivo alcanzaría casi 0,8 % y el contributivo contendría su costo mientras dure el Fondo de Ahorro del Pilar Contributivo, cuyos recursos se agotarían hacia 2072, tras lo cual el gasto llegaría a 8 % del PIB en 2075 y a cerca de 16 % en 2100. Al comparar la proyección DANE con el escenario sin cambio demográfico, 5,5 de los 16,6 puntos del PIB que costaría el sistema en 2100 se explican por el envejecimiento, y una aceleración adicional sumaría 2,1 puntos. Elevar en tres años la edad de pensión a partir de 2030 extendería la vida útil del fondo en casi diez años (pp. 58 y 59).
Figura 17
Costo fiscal del sistema pensional en 2100 y aporte del envejecimiento
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Gráfico 32, p. 59), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026). El costo sin cambio demográfico (11,1 puntos) y el costo del escenario acelerado (18,7 puntos) son cálculos del Observatorio a partir de los 16,6 puntos de la proyección DANE, los 5,5 atribuidos al envejecimiento y los 2,1 de la aceleración.
Políticas de mitigación y sostenibilidad fiscal
Los autores simulan cinco medidas sobre el escenario base del DANE y su combinación. Aumentar 9 puntos porcentuales la participación laboral femenina, de 52 % a 61 % en 2070, eleva el crecimiento promedio del PIB a 2,08 % y reduce la deuda de 156,5 % a 122,8 % del PIB. La mayor calificación laboral, un aumento de 0,1 % anual en la productividad total de los factores, la eficiencia en salud y el aumento de tres años en la edad de pensión llevan la deuda a 147,2 %, 125,9 %, 120,0 % y 115,7 % respectivamente. La aplicación conjunta produce complementariedades, con un crecimiento de 2,33 %, un balance primario de menos 0,4 % del PIB y una deuda de 21,8 %, aunque los autores advierten que la mejora se moderaría cuando se agoten los recursos acumulados en el fondo pensional (Cuadros 10 y 11, pp. 63 a 65).
Entre las medidas de financiamiento sectorial, reasignar gradualmente un tercio del SGP de educación hacia salud mejora el balance primario de menos 7,3 % a menos 6,6 % del PIB, y ampliar los recursos propios del régimen contributivo lo lleva a menos 6,3 %, con una reducción de cerca de 1,0 % del PIB en las presiones sobre el GNC. Ninguna de las dos elimina el problema de largo plazo. El ejercicio contrafactual del Cuadro 12 encuentra que un aumento de aproximadamente 0,6 puntos porcentuales en el crecimiento de la productividad total de los factores elevaría el crecimiento promedio a 2,65 %, produciría un balance primario de 0,1 % del PIB y reduciría la deuda a 8,4 %, lo que sitúa a la productividad como condición estructural de la sostenibilidad (pp. 66 y 67).
Figura 18
Deuda del Gobierno Nacional Central en 2070 según política simulada
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadros 11 y 12, pp. 65 a 67), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026). Las medidas de la parte superior se simulan por separado y las dos últimas barras corresponden al escenario conjunto y al contrafactual de productividad.
Figura 19
Crecimiento promedio anual del PIB según política simulada, 2025 a 2070
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadros 10 y 12, pp. 65 a 67), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026).
Interpretación territorial. Exposición asimétrica del Quindío
Mayor de 33
proporción de población de 65 años o más, tanto en 2018 (12,8 %) como en 2050 (23,7 %)
Menor de 33
proporción de población de 0 a 14 años en 2018 (17,7 %); segunda más baja en 2050 (10,7 %)
+10,9 pp
de población de 65 años o más entre 2018 y 2050, con un factor de 3,1 frente a 2005
−4,0 pp
de población de 15 a 64 años entre 2018 y 2050, de 69,5 % a 65,5 %
Nota. Adaptado de Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Cuadro 6, p. 25), por J. Jaramillo-Echeverri et al., 2026, Banco de la República (https://doi.org/10.32468/espe112). Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, con base en Jaramillo-Echeverri et al. (2026) y DANE (censos 2005 y 2018; proyecciones poblacionales 2025). Posiciones, diferencias y factores calculados por el Observatorio.
El Quindío no es un territorio que capture las rentas asociadas a los choques macroeconómicos nacionales, de modo que el cambio demográfico llega a su economía por canales indirectos y con una intensidad superior a la del promedio. El Cuadro 6 muestra que el departamento se adelantó al resto del país en la transición, pues en 2018 ya tenía la menor proporción de población de 0 a 14 años y la mayor de 65 años o más entre 33 territorios, y hacia 2050 tendría 10,7 % y 23,7 % respectivamente. Caldas y Risaralda envejecen de forma casi sincrónica, con 23,0 % y 22,0 % de mayores en 2050, lo que sugiere que la agenda de salud y cuidado tiene un carácter regional y podría abordarse de manera coordinada desde la RAP Eje Cafetero.
El primer canal es el Sistema General de Participaciones. El ESPE recuerda que la distribución del SGP de educación considera el número de estudiantes matriculados (p. 47) y que, con la normativa vigente, el 58,5 % de los recursos se asigna a educación y el 24,5 % a salud (nota 42, p. 62). Un departamento con la menor proporción de población en edad escolar del país enfrenta una contracción temprana de la matrícula y, con ella, presión sobre la asignación de recursos y sobre la planta docente, aunque los autores subrayan que esa misma contracción abre espacio para elevar el gasto por estudiante, que pasaría de cerca de 6 a 20,9 millones de pesos constantes de 2025 en 2050 si el SGP se mantiene en 2,5 % del PIB. El documento solo publica proyecciones de matrícula por regiones (Anexo 3), de modo que la magnitud para el Quindío y para Armenia como entidad certificada debe estimarse con el SIMAT y las proyecciones municipales del DANE.
El segundo canal es el sistema de salud. Como la UPC crece con la edad, el factor de costo etario promedio nacional aumenta 45 % entre 2025 y 2070 y el gasto total casi se duplica como proporción del PIB. El Quindío tendría en 2050 la mayor proporción de adultos mayores del país, por lo que su costo por afiliado se ubicaría por encima del promedio nacional, una hipótesis que el ESPE no cuantifica a escala departamental y que puede verificarse con los afiliados por grupo de edad de la ADRES. A esto se suma que el déficit del sistema, de 3,5 % del PIB en 2025 a 7,6 % en 2070, se cubre con transferencias del Gobierno Nacional Central, de manera que el ajuste fiscal que los autores consideran necesario, entre ellos la reasignación de un tercio del SGP de educación hacia salud, tendría efectos directos sobre los presupuestos territoriales.
El tercer canal es la base productiva y tributaria. La población de 15 a 64 años del Quindío pasaría de 69,5 % en 2018 a 65,5 % en 2050 mientras la de 65 años o más aumenta 10,9 puntos porcentuales. El ESPE señala que la reducción de la población en edad de trabajar afecta el recaudo por impuesto de renta y por contribuciones a la seguridad social (p. 60), y que las medidas con mayor efecto son la participación laboral femenina, la calificación, la formalización y la productividad. A diferencia del riesgo pensional, cuyo costo se concentra en la Nación y se dispara después de 2072, estas variables son las que un territorio puede influir mediante formalización empresarial y laboral, capital humano y calidad del gasto social.
La lectura para la Secretaría de Hacienda es que el margen de acción local se concentra en tres decisiones, la anticipación de la demanda de cuidado y salud de una población que envejece más rápido que el promedio de los territorios, la gestión de la contracción de matrícula como oportunidad de calidad y no solo como pérdida de recursos, y el fortalecimiento de la base laboral formal que sostiene contribuciones e ingresos propios. Para cuantificar lo que el documento permite intuir pero no mide, la agenda de información del Observatorio incluye las proyecciones municipales de población del DANE para Armenia, la matrícula del SIMAT de las entidades territoriales certificadas del Quindío y los afiliados por grupo de edad de la ADRES.
Referencias y créditos
Jaramillo-Echeverri, J. (Coord.), Acosta, K., Acosta, O. L., Avila-Montealegre, O., Ayala-García, J., Bonet, J. A., Botero, J., Florez, L. A., Gallo, D., Galvis-Aponte, L. A., Guzman-Finol, K., Amaral Haddad, E., Iregui-Bohórquez, A. M., López, D. C., Melo-Becerra, L. A., Ospina-Tejeiro, J. J., Otero-Cortes, A., Parra-Polanía, J., Perez-Valbuena, G. J., ... Zardibia, S. (2026). Cambio demográfico y sus impactos económicos en Colombia (Ensayos sobre Política Económica, núm. 112). Banco de la República. https://doi.org/10.32468/espe112
Cardozo, Y. R. (2026). Cambio demográfico en Colombia y exposición asimétrica del Quindío [Panel interactivo]. Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario, Secretaría de Hacienda, Alcaldía de Armenia.
Este panel adapta con fines institucionales y académicos, y sin ánimo de lucro, resultados del ESPE núm. 112 e incluye su referencia bibliográfica, conforme a los términos de reproducción que el propio documento establece. Las cifras de censos, proyecciones y estadísticas vitales del DANE y de World Population Prospects 2024 se toman de la forma en que las presenta el ESPE. Los cálculos derivados están señalados en la nota de cada figura y son responsabilidad del Observatorio.
Actualización del panel. Los datos residen en el bloque delimitado al inicio del código de la aplicación, de modo que una edición futura del ESPE o de las proyecciones del DANE solo exige reemplazar ese bloque.